ALEGRÍA EN TERRITORIO HOSTIL

Eran las siete de la mañana del 23 de diciembre de 2009, el ambiente no podía ser más fatídico, pues el día anterior había vencido el plazo para la entrega de donaciones de una actividad altruista denomina Regalos de Corazón, sin que a la fecha hubiese llegado un solo cordón, una sola aleluya, aunado a ello, los noticieros no paraban de informar sobre el ambiente belicoso de la comuna uno de Medellín, zona a sentir de los periodistas plagada de zozobra y violencia concretamente en el lugar donde repartiríamos los regalos, para colmo y teniendo en cuenta que esta iniciativa se formalizó en el seno de la Web, el modem de mi internet amaneció dañado, razón por la cual la comunicación no fue la más conveniente para los niños del barrio Santo Domingo, situaciones todas desfavorables para las intenciones de una brigada de recolección de regalos, la cual empezó con el efervescente animo de líderes comunitarios y que poco a poco contemplaba el ocaso de los ídolos, de ahí que, mis subyugadas energías no permitieron levantar mi cuerpo de la cama.

Siendo las ocho de la mañana sonó mi celular, era la voz de una líder comprometida con la causa, Yuliana Suarez, esta vez preguntaba por la dirección de mi residencia, situación ante la cual me mostré escéptico, a punto de sentirme como un niño decepcionado cuando su madre lo ilusiona ante el airado anhelo del menor, pero algo me llevó a pensar que Yuliana Suarez si cumpliría con su cometido enfrentándome a la cruda realidad de otras personas, que no solo pidieron mi dirección, prometieron venir de otras ciudades y hasta juraron por los clavos de Cristo haber entregado donaciones a las direcciones aportadas con antelación, cuando el escenario demostraba que las arcas navideñas de los niños de la comuna uno de Medellín estaban tan vacías como sus estómagos. Acto seguido, el timbre de mi residencia fue el que sonó, era una persona con aspecto de mensajero entregando el cometido de Yuliana Suarez, esta vez, la líder sí cumplió.
Siendo las nueve de la mañana y dado lo anterior, sentí como la brigada renacía, aflorando la alegría no sólo en mí, sino en mi familia, razón por la cual, mis energías automáticamente fueron recargadas al punto de una de mis exigentes prácticas deportivas, en ese instante era otro mi cuerpo, recobrando su esencia de guerrero de causas perdidas, pues la alegría no me daba otra alternativa que ponerme las botas y sacar un proyecto adelante libre de malas intenciones cuyo génesis nació de hombres con espíritu noble, justo en el momento donde la violencia y la decidía parecían triunfar.

Una vez, puesto en pie, llamé a los comerciantes del Hueco de Medellín en cabeza de otro gladiador de batallas incansables y fiel creyente de las causas más nobles, Don Rafael Eduardo Saldarriaga Obando quien enfiló baterías ante la fulgurante presencia de su esposa, mujer que se erige como esfinge cuando de tomar decisiones se trata, quienes recurrieron a hombres de buen corazón, forjando así un ejército que pretendía dar la batalla y no precisamente con las balas de los violentos, y era en este momento donde ya no estaba sólo.

Siendo las once de la mañana me dirigí a la casa de la familia Acevedo Bustamante, quienes hablando de épocas oscuras no pasaban por otra diferente, ante la enfermedad de la señora madre quien ante sus crisis de vértigo se propaga a echar cantaleta y recrudecer su corazón, ellos amistosamente me ofrecieron su computador para entablar contactos en internet, y fue en aquella casa en donde no fueron gladiadores los que se unieron a mis tropas, fueron los seres más nobles quienes desinteresadamente descontaron la plata de la formula medica de la señora enferma para contribuir a la brigada, situación ante la cual me encontraba ante una encrucijada de hacer un desplante renunciando a tan meritoria donación ó recibirla y descontar la plata de la formula medica de aquella señora, ante la negativa no me quedo otra alternativa que reducir su donación a la más mínima expresión y aceptar la misma.

Siendo las doce del medio día me dirigí en compañía de Don Rafael y su esposa al Hueco de Medellín, un sector comercial en donde hay variedad de productos a los mejores precios, allí el señor Saldarriaga recurrió a sus amigos, quienes no sólo me vendieron productos a precio de costo, sino que también hicieron una excelente donación de camisetas, juguetes de impulso y demás artículos, todo parecía tomar forma. Entre las tres y siete de la noche empacamos los regalos, en los que se incluyeron las donaciones de la señora Rubiela Londoño y la Familia Cuartas Giraldo contando más de setenta regalos, algo bastante bueno para hacerse en cuatro horas.

Terminada esta labor nos dispusimos a ir a la comuna uno, comunicándome con el líder de ese sector, el señor Alvaro Jimenez, quien de manera temerosa no quería que subiera a repartir los regalos en compañía de mi familia, situación que no me causó escozor alguno teniendo en cuenta el motivo de mi presencia, tomando rumbo asía la montaña, sin miedo y orgulloso de ser portador de la labor de un grupo de personas nobles y altruistas.

En la entrada del Barrio Santo Domingo se respiraba aire denso y pesado, no concretamente por el efecto de la altura de la montaña, habían peajes, motivo de disputa entre las bandas del sector, pues dicen los lugareños que por día cada bus paga $15.000 de peaje y son aproximadamente de 60 automóviles de esta clase los que transitan a diario por esas calles, fue en ese instante en donde me arrepentí de haber subido con mi familia, dos mujeres indefensas en compañía de dos menores de dos y tres años, temía por su seguridad, esta vez los periodistas no mentían, la zona estaba plagada de ejército, policía y jóvenes milicianos, unos y otros nos miraban con ojos extraños, preguntando por nuestra calidad de foráneos, evocando las mejores épocas del narcotráfico en Medellín y lo peor de todo es que aun no llegábamos a la caldera, lugar en el cual entregaríamos los regalos.

A portas de entrar a la caldera, alrededor de diez jóvenes entre los 15 y 22 años cuidaban la entrada, parecían demonios sentados en la puerta del infierno, asustados ante nosotros pretendientes de hacer una labor cuasi angelical, nos enfrentábamos a auténticos demonios, sigilosamente me miraron y se llevaron sus manos sicronizadamente a la pretina de su pantalón con ánimo de desenfundar sus armas, mi esposa sudaba petróleo y yo estuve a punto de sudar sangre ante la inocencia de Salome quien preguntaba por los jóvenes, ellos intimidaban con sus armas y nosotros con regalos, los cuales parecieron tener más efectividad que las balas, pues sometiendo está a milicia a nuestra voluntad nos dejaron pasar.

Una vez llegamos al epicentro de la caldera, nos encontramos con el pesebre, aun dudaba en bajarme del vehículo hasta que no llegara el señor Alvaro Jimenez, pero fue el vehículo que de manera similar al cuento de la cenicienta se convirtió en el trineo de Papá Noel, padres y niños nos esperaban, nos miraban con curiosidad, no pensé que tanta fuese la expectativa, razón por la cual me bajé del vehículo y salude, a lo que respondieron en unisonó de manera alegre y ensordecedora unas 70 personas, ¡Buenas Noches!. Los regalos iban en bolsas de basura, los niños mayores se ofrecieron a ubicar las bolsas al lado del pesebre, viéndome en la obligación de presenciar una escena bastante desgarradora, un niño de aproximadamente 13 años ayudando con las bolsas mientras la pretina de su pantaloneta portaba una pistola.

Nos dispusimos hacer la novena de aguinaldos, liderados por los lugareños que dejaban entrever su espíritu filántropo, explicando la novena a los infantes, quienes cantaban los villancicos con tanta fuerza ante la motivación de tener algún presente en sus manos que la historia del tamborilero se quedó en palotes al lado de estos desolados y olvidados niños, dado que con motivo de la navidad, a la fecha no habían presenciado el lugar los llamados mágicos del sector, convirtiéndonos de este modo en ser los primeros en visitarlos; entre tanto, los jóvenes de la milicia miraban con atención en un extremo del pesebre la actividad en comento, mientras al otro extremo la fuerza pública hacia lo mismo, se sentía un ambiente delicado, estábamos en medio de dos fuerzas armadas, la policía y los jóvenes, entre el bien y el mal, no sabiendo con certeza quien representaba el bien y quien el mal, pero al fin y al cabo en la mitad de un conflicto, era algo así como la cruenta realidad nacional, pero a una escala más recrudecida, y pensar que los niños de este sector conviven a diario con esta realidad, de tal forma que a sus 16 años entran a engrosar filas en los diferentes grupos alzados en armas, y después nos preguntamos, por qué?

Con el trascurrir de la novena empezaron las dificultades en cuanto a la entrega de regalos se refiere, pues no se sabía si a ciencia cierta iban alcanzar los regalos, al parecer aviamos quedado cortos con la cantidad y fue en ese ínstate en donde el temor se apoderó de las manos de los infantes al considerar astutamente que no para todos habría detalle, emergiendo entre ellos la Ley del sector, es decir, la Ley de la selva, allí quien no aprende a caminar lo suficientemente rápido se queda sin oportunidades, en este caso sin regalo, en consecuencia se desató la euforia propia de una hecatombe en la que los peces gordos se comerían a los chicos, parecían pirañas abalanzadas en el cuerpo de Elizabeth, era una batalla casi campal, y fueron los lugareños quienes lograron controlar la turba, desafortunadamente quedaron aproximadamente ocho niños sin acceder a regalo, para muchos el único por esta temporada navideña.

Finalmente entre sonrisas, alegrías, llanto y euforia, fue una iniciativa bella y altruista, denominada una noche de noviembre como Regalos de Corazón, la que conoció la victoria, sometiendo a los violentos sin necesidad de batalla, despertando alegrías en seres desfavorecidos entre desfavorecidos, era en ese instante donde cobraba vida el esfuerzo de todos aquellos que hicieron posible esta actividad y en donde nuestros espíritus entendían la verdadera misión en este mundo, la cual no es otra más que ayudar a los menos desfavorecidos.

Por último quiero dar las gracias, inicialmente a las personas de la comuna uno de Medellín quienes nos abrieron las puertas del sector para brindar detalles propiciadores de alegrías, en vez de balas generadoras de zozobra, de igual forma al ejercito de personas que contribuyeron con esta noble causa, no sólo con regalos sino también con ideas, muchas gracias…

Dedicado a… Familia Cano Cadavid, Familia Saldarriaga Cano, Familia Cuartas Giraldo, Familia Acevedo Bustamante, Sra. María Rubiela Londoño Castrillon, Sr. Jorge Pineda, Sr. Elmer Aristizabal, Sr. Alvaro Jiménez, Yuliana Suarez y su equipo de colaboradores, la gente del chat de la FM, Salome, Antonia y Elizabeth…
Leviathan

Salvaguardar el medio ambiente. . . Es un principio rector de todo nuestro trabajo en el apoyo del desarrollo sostenible; es un componente esencial en la erradicación de la pobreza y uno de los cimientos de la paz.


Kofi Annan


MAMBRÚ SE FUE A LA GUERRA…

10 de noviembre de 2009
Medellín, Colombia


La libre determinación de los pueblos es uno de los Principios del derecho Internacional Público, cuyo génesis encuentra su regulación de manera clara después de la Segunda Guerra Mundial ante los desmanes que se presentaron en aquella oportunidad, para ese entonces el nuevo orden mundial dada la necesidad, suscribió la Carta de Naciones Unidas brindando la oportunidad a los Estados de decidir sus propias formas de gobierno, perseguir su desarrollo económico, social y cultural y estructurarse libremente, sin injerencias externas y de acuerdo con el principio de igualdad, cuyo carácter vinculante es erga homnes y constituye norma de ius cogens.

Son muchos los tratados internacionales que hacen alusión a dicho principio, y no sería el caso hacer especial mención de ellos, con ánimo de no explayarme en temas, que si bien son importantes, no constituyen en el fin último de este ensayo, razón por la cual haré mención del artículo 1º de la Carta de las Naciones Unidas, en el cual consagra los Propósitos de las Naciones Unidas, haciendo mención a la libre determinación de los pueblos como base para fomentar entre las Naciones relaciones de amistad.

Ahora bien, descendiendo al tema que ocupa la atención, el Gobierno Colombiano se harta autorizando al pentágono la utilización de 7 bases militares en el territorio Nacional, mientras por su parte el presidente vecino, Hugo Chávez se incomoda al respecto, desagrado en donde se le debe recordar al controvertido presidente, el ya mencionado Principio libre determinación de los pueblos, o por qué no, mandarle el link de este blog para su mejor discernimiento, y recordarle del porque los pueblos en virtud del concepto de soberanía son libres de decidir sus asuntos internos y que ese principio se conquistó dados los vejámenes soportados por la humanidad en la Segunda Guerra Mundial, no con ello queriendo avalar el comportamiento asumido por el Gobierno Colombiano, con la construcción de dichas bases, puesto que eso será tema de discusión en otro momento.

Como ya manifesté en una anterior oportunidad, este blog no constituye un paredón de fusilamiento, lo que se pretende es generar opinión respecto a un punto de vista Jurídico que acertado o desacertado no deja de ser opinión. Ahora bien, opinión desacertada la que profirió el señor Chávez el pasado 8 de noviembre, al advertir a soldados y civiles de su país "prepararse para la guerra" refiriéndose a Colombia, en un tono hostil y beligerante propio de un soldado que no piensa sino que actúa, como retaliación de las bases del Pentágono; contexto contrario a la Carta de las Naciones Unidas, la cual en su artículo 2º principio 4º consagra la prohibición de recurrir a la amenaza contra la integridad territorial o política de cualquier Estado.

Entre tanto, puede inferirse del discurso del señor Chávez, una interpretación amañada de la Legislación Internacional, puesto que tal y como mucho lo recordamos, el aludido Presidente con oportunidad de la guerra iniciada por Estados Unidos con el apoyo de otros países, entre ellos Colombia, fundamentó sus críticas a dicha arremetida militar en el artículo 39 de la Carta de las Naciones Unidas, toda vez que dicha incursión no contó con la necesaria autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que es el único calificado para determinar “la existencia de toda amenaza a la paz o acto de agresión”, situación de igual modo cuestionable por parte del país del Tío Sam, pero que en momento alguno legitima a Chávez de realizar amenazas.

Por lo anterior cabe preguntarse, será los Tratados Internacionales y su trasfondo Histórico sirven de algo, para poder juzgar a quienes pretenden pasar por encima de los mismos? claro está, sin albergar esperanzas en la Organización de Naciones Unidas, quien se pasa la historia contemplando impunidad de manera inerte como un gran demonio pintado en la pared, que pese a su colosal figura no deja de ser artificial.

Por último se hace necesario tener presente el aludido artículo 39 de la Carta de las Naciones Unidas, fundamento en su momento del presidente de Venezuela y que de seguir así puede ser usado en su contra y la de los demás Jefes de Gobierno que lo vulneran una vez entre a regir, ésta vez no por la pintoresca ONU, sino por la verdadera Corte Penal Internacional, dado que el proyecto de definición del crimen de agresión (contemplado en el artículo 5º del Estatuto de Roma pero aun no definido) se fundamenta de manera exclusiva en el mencionado artículo, considerándolo el Estatuto de Roma como el "más grave crimen contra la comunidad”.

DISYUNTIVA EN LA ELECCIÓN DEL FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN "ENTRE LA MORAL Y EL DERECHO"

Medellín, Colombia
Sábado 7 de Noviembre del 2009



Recuerdo de mi formación académica las primeras cátedras magistrales en el curso de introducción al derecho, las cuales partían de conceptos filosóficos bastante elementales, una vez despejados no sólo constituían la base para seguir ahondando en el estudio del derecho como ciencia, sino que también empezaban a direccionar el esquema argumentativo adoptado por cada estudiante; circunstancia que de igual forma debió suceder con quienes hoy por hoy son Magistrados de altas cortes, estudiantes de derecho en su momento, pero que adolecen de cualquier tipo de argumentación.

 

Para esclarecer la posición asumida tanto por el gobierno colombiano como por la Corte Suprema de Justicia frente a la Elección del Fiscal General de la Nación, acudiremos a conceptos filosóficos “básicos”, en donde los extremos tensionados argumentan sus posiciones de la siguiente manera,

Corte Suprema de Justicia:
El máximo Tribunal de la Jurisdicción Ordinaria considera “inviable” la Terna Propuesta por el Ejecutivo, atendiendo factores no contemplados en la Ley, como es la moral de los ternados al ser personas allegadas al Gobierno.

Gobierno -Presidente de la República:
A sentir del Ejecutivo, las personas que componen la terna propuesta a la Corte Suprema de Justicia para elegir el Fiscal General de la Nación reúne los requisitos establecidos en la Constitución Política, y de no efectuarse la elección por parte de este Tribunal se constituiría una conducta que reñiría con la esfera de custodia de la ultima ratio.

Fundamento jurídico:
En efecto, el artículo 249 de la Constitución Política de Colombia señala que “el Fiscal General de la Nación será elegido para un periodo de cuatro años por la Corte Suprema de Justicia, de terna enviada por el Presidente de la República y no podrá ser reelegido”. Los requisitos para ser elegido Fiscal, son los mismos que los previstos para ser Magistrado de la Corte Suprema de Justicia y dentro de ellos no se incluye el cumplimiento de ciertas cualificaciones que expresen las capacidades y formación necesarias para dirigir el órgano de investigación y acusación penal, fuera de ser abogado. Por su parte, no existe un procedimiento meritocrático ni público para el proceso de selección.

Distinción entre moral y derecho
Ahora bien, de las posiciones adoptadas por los extremos que tensionan la elección del Fiscal General de la Nación, se infiere un problema conceptual, referente a la distinción entre derecho y moral (los mismos que se enseñan en las primeras cátedras de derecho). el derecho positivo en este caso es representado por la posición -bastante conveniente- del Ejecutivo fundamentada en el artículo 249 de la Carta Magna, norma de normas tal y como lo preceptúa el artículo 4º del mismo instrumento; mientras la moral por su parte, es representada por la posición de la Sala Plena de la Corte Suprema, la cual reposa en conceptos extra-judiciales, muy propios de la moral, al considerar que si bien cierto la terna propuesta por el Ejecutivo no adolece de yerros insuperables, no lo es menos que, las personas ternadas representan cuotas burocráticas del gobierno.

En el curso de introducción y filosofía del derecho aprendimos, entre muchas cosas, las diferencias entre moral y derecho, concluyendo como principal la fuerza vinculante del derecho positivo al ser emanado de la “voluntad” del constituyente primario, infiriendo la coacción como esencia de lo jurídico, al punto de no poder concebir la existencia de un derecho positivo apoyado en la fuerza estatal, a diferencia de la moral que adolece de ese carácter vinculante; pese a ello y sin ánimos de apartarnos del tema objeto de estudio, no se puede desconocer que, si bien es cierto la fuerza del Estado está presente para evitar la violación de la norma jurídica, no lo es menos que, cuando la ley se vuelve excesiva o tiránica y los sujetos a ella empiezan a perderle respeto o, peor aún, a considerarla injusta (inmoral), las violaciones del orden jurídico, hechas con la complicidad tolerante de la sociedad entera, se vuelen infinitas, situación que no es ajena a la nuestra, desde que se presentó la segunda reelección de nuestro querido Presidente.

Entre tanto, y una vez aclarada la posición de los extremos procesales uno de ellos fundamentado en preceptos de carácter moral y el otro, amparado por el derecho positivo, se tiene que, si bien cierto nuestro sistema Jurídico o derecho positivo, avala la posición del Ejecutivo, no lo es menos que como están las cosas la independencia judicial del próximo Fiscal se ve ostensiblemente amenazada, con el agravante de que el próximo Fiscal General de la Nación tendrá muchos temas espinosos por resolver, como es el caso de la parapolítica, los falsos positivos, las chuzadas del DAS, la yidispolítica, situaciones por las cuales el entorno político del gobierno no permitirá que quede allí instalado alguien que ejerza su mandato con independencia judicial.

Ahora bien, los pilares fundamentales del Estado Social de Derecho se semientan entre otros por la autonomía e independencia de las ramas del poder, es por ello que la independencia judicial a sido entendida como una salvaguardia frente a las intromisiones provenientes de los otros poderes públicos del Estado. En cuanto a que instancias netamente políticas, como son los poderes ejecutivo y legislativo, tienen intereses para supeditar la interpretación y aplicación de la constitución y las leyes vigentes a intereses partidistas, ideológicos, de grupo de interés o simplemente personales. Es así como estos poderes pueden interferir en el judicial mediante presiones directas o indirectas y así obtener decisiones favorables en apoyo de sus políticas, aun cuando sean inconstitucionales o dado el caso cuestionar indebidamente decisiones tomadas en derecho por los funcionarios judiciales. Otra forma de acción que sin ser una interferencia puede afectar el ejercicio adecuado de la independencia es el intento de copar instituciones judiciales seleccionando personas cercanas a las ideas o partido del gobierno, como es el caso que nos ocupa la atención y donde radica el inconformismo de la Corte Suprema de Justicia.

Por todo lo anterior es inconcebible que los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, pese haber estudiado introducción al derecho, estén incurriendo en yerros propios de neófitos de esta ciencia, al recurrir a criterios tan pírricos como extrajurídicos, como es el caso de “inviabilidad” de la terna propuesta por el Ejecutivo, figura ésta que brilla por su ausencia en nuestra legislación, en una situación donde la Constitución Política los obliga a elegir Fiscal General de la Nación, lo anterior sin dejar pasar por alto, que como en nuestro país a todo el mundo le gusta legislar, la Sala plena de la Corte Suprema se quiere inmiscuir en un vacio propio de la Constitución bastante complejo, puesto que de un lado no permite salvaguardar la independencia de poderes y por el otro, afecta la Institucionalidad de la misma Corte Suprema al igual que las demás Cortes, puesto que la elección de Magistrados en Colombia en estos altos Tribunales está supeditada de manera directa al ejecutivo en el caso de la Corte Constitucional y el Consejo Superior de la Judicatura, y de manera indirecta con la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado puesto que son nombrados de listas enviadas por el Consejo Superior de la Judicatura, en consecuencia, la elección de Magistrados en Colombia no garantiza la independencia Judicial, por el contrario vislumbra un alto nivel burocrático.

Pero tampoco debemos de poner a la Corte Suprema en un laberinto sin salida, puesto que, si bien la Corte Suprema de Justicia tiene la función constitucional de elegir al fiscal, no lo es menos que en dichas votaciones, los magistrados pueden votar en blanco, o no lograr los votos exigidos, sin que ello implique una violación de la Constitución, lo que a modo de conclusión resulta triste, al tener que hacerle el quiete a la Constitución, norma de normas, máximo instrumento del derecho positivo en Colombia, por contemplar normas que adolecen de moral, aspecto que poco interesa al Derecho Positivo.

Leviathan